Dada su importancia y su impacto positivo en la economía y la vida social de los países, la migración debería ser uno de los grandes temas de la agenda internacional. Como parte del capital humano que requieren las economías desarrolladas, los inmigrantes contribuyen al bienestar y desarrollo de las mismas, al mismo tiempo que son una fuente de ingreso para sus países de origen –donde también representan una fuga de talento y capital productivo--. Sin embargo, por razones políticas no se le ha dado al tema la relevancia que merece.
La periodista y economista británica Diane Coyle en su libro Paradoxes of Prosperity (Paradojas de la prosperidad. Por qué el nuevo capitalismo nos beneficia a todos) destaca la influencia positiva que han tenido los enormes flujos migratorios de la última década en las economías modernas. Señala que el tránsito registrado no tiene precedente, ni siquiera cuando en la segunda década del siglo XX emigraron a los Estados Unidos desde Europa más de 32 millones de personas.
El impacto positivo que en las economías europeas y norteamericana modernas han tenido las corrientes migratorias ha sido poco difundido. Por el contrario, sin demostrarlo, partidos y grupos radicales de derecha han responsabilizado a los extranjeros por la falta de empleo y los déficit fiscales. En la última década, esta presión logró restringir la entrada legal de personas y redundó en acoso a las minorías inmigrantes, sometidas al miedo, la explotación y el ataque físico.
En Europa, fue el rebrote neonazi. En los Estados Unidos, la pasividad de la mayoria de los políticos, tanto Demócratas y Republicanos, y el activismo de grupos de presión y líderes políticos de derecha como el del ex candidato a presidente Pat Buchanan, o el ex gobernador de California, Pete Wilson, consiguieron endurecer las leyes migratorias y dejar en la ilegalidad a millones de trabajadores. Como contraparte, expertos como el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, reconocen que el crecimiento económico sólo será posible si se mantiene el flujo de emigrantes que revierte la pirámide poblacional que, por razones de edad, es cada vez más improductiva.
Los libros sobre el tema reflejan las grandes diferencias ideológicas que genera. Trabajos importantes como el de Coyle reconocen en la migración un motor de bienestar, innovación y desarrollo. Libros como Reefer Madness: Sex, Drugs, and Cheap Labor in the American Black Market de Eric Schlosser (autor de Fast Food Nation) refieren a los problemas de una política migratoria que ignora el peso de la creciente economía subterránea y contradice análisis de expertos como Greenspan. Otros, como Cruzando la frontera, de Rubén Martínez, describen las penurias y aún la muerte de los inmigrantes en su tránsito hacia el norte. Hay libros que hacen eco de los prejuicios de grupos de presión extremos, como el de Buchanan, The Death of the West: How Mass Immigration, Depopulation and a Dying Faith Are Killing Our Culture and Country.
En un ambiente de creciente hostilidad hacia la migración, el presidente Bush anunció hace unos días una controvertida iniciativa para regularizar temporalmente la situación precaria de millones de personas que con su trabajo aportan al desarrollo económico. Su propuesta no tiene el alcance de la amnistía que en la administración Reagan otorgó estatus migratorio permanente a casi 8 millones de personas, y aún hay demasiados interrogantes acerca de cuál será la medida definitiva.
Hay entonces que seguir de cerca el debate de la iniciativa Bush, que afecta a millones de mexicanos. Pero no podemos olvidar que las soluciones a los problemas que empujan a los nuestros a emigrar son nuestra responsabilidad, como lo es también asegurar que nuestras leyes migratorias sean consistentes y faciliten el flujo de capital humano a nuestro país.
Lecturas:
Diane Coyle; Paradoxes of Prosperity: Why the New Capitalism Benefits All; South-Western; 2002.
Eric Schlosser; Reefer Madness: Sex, Drugs, and Cheap Labor in the American Black Market; Houghton Mifflin; 2003.
Rubén Martínez; Cruzando la frontera; Planeta; 2003.
Tuesday, February 21, 2006
Lo que Pasa y los Libros
Lecturas:
Diane Coyle. Paradoxes of Prosperity. Why the New Capitalism Benefits All.
Eric Schlosser. Reefer Madness: Sex, Drugs, and Cheap Labor in the American Black Market.
Rubén Martínez. Cruzando la Frontera.
Los libros, una buena base para entender lo que esta pasando