Además de conocer los programas de gobierno de los candidatos a la presidencia, sería deseable poder evaluar su capacidad para decidir y resolver los problemas de los próximos años. No se trata de que los candidatos anticipen el futuro, sino que tengan capacidad para operar en un mundo cada vez más competitivo y en un país donde la sociedad es más responsable y menos dependiente del gobierno. Es importante saber si se trata de personas que consultan, preguntan y escuchan a expertos dentro y fuera de su círculo, o si creen saberlo todo y sólo se rodean de incondicionales que ciegamente dicen lo que el jefe quiere escuchar. También sería útil saber si el candidato sabrá delegar y formar un equipo de trabajo eficiente, honesto y disciplinado, o si pretenderá centralizar la resolución de los más mínimos detalles.
No obstante que la función gubernamental es única y particularmente compleja por su carácter social y político, hay varios aspectos de su operación que se asemejan a la de las empresas privadas. Por ello, si se quiere evaluar la capacidad de gestión de los candidatos presidenciales puede ser interesante consultar algunos estudios sobre los éxitos y fracasos de las empresas asociados a la capacidad de sus dirigentes para decidir, anticipar oportunidades o situaciones adversas, y formar equipos de trabajo efectivos.
En particular me parecen interesantes los estudios que en los últimos 15 años ha realizado un autor experto en administración de empresas, Jim Collins, cuyos resultados se han publicado en dos libros que llevan más de 5 millones de copias vendidas: Built to Last y Good to Great. En este último --basado en el análisis de un grupo de empresas rigurosamente seleccionadas, como General Electric, Wal-Mart, Coca Cola, e Intel--, el autor busca las razones que hacen que algunas crezcan espectacularmente y otras tengan resultados mediocres, se deterioren y desaparezcan. (El estudio revela que algunas empresas crecieron en los últimos 15 años hasta ocho veces más que el promedio de las compañías en el Nasdaq.) En Built to Last, Collins presenta las condiciones necesarias para que empresas exitosa como las de su primer libro lo sigan siendo por un largo período de tiempo.
Collins no se ocupa de las estrategias de los altos directivos, sino de la forma como en realidad conducen sus negocios, y considera la formación de equipos de trabajo calificados, responsables y bien integrados como prerrequisito para alcanzar la excelencia. Un alto ejecutivo no sólo debe rodearse de personal capacitado, debe saber ubicarlo adecuadamente dentro de la organización.
El autor también señala que las grandes empresas tienen una “cultura” y, en algunos casos, una “disciplina operativa”, pero muy pocas tienen una “cultura de disciplina”. Collins considera que aquellas empresas que logran establecerla no requieren de burocracias que establezcan controles, que son costosos y distraen recursos de la producción de bienes o prestación de servicios. El autor dice que una “cultura de disciplina”, combinada con una conducta ética y espíritu empresarial es la formula mágica que asegura que una organización tenga un desempeño de excelencia.
Las próximas elecciones son una oportunidad para modernizar la cada vez más deteriorada estructura del gobierno. Los textos mencionados pueden servir para estimular la discusión acerca de la urgente necesidad de actualizar la administración pública y convertirla en un vehículo que facilite el desarrollo y haga de México un país mas competitivo.
Lecturas:
Jim Collins. Built to Last: Successful Habits of Visionary Companies.Harper Business Essentials. agosto 2002
Jim Collins. Good to Great: Why some Companies Leap and Others Don’t Harper Business, octubre 2001.
Friday, March 10, 2006
Lo que Pasa y los Libros
Lecturas:
Jim Collins. Built to Last: Successful Habits of Visionary Companies.
Jim Collins. Good to Great: Why some Companies Leap and Others Don’t
Los libros, una buena base para entender lo que esta pasando