La destacada revista estadounidense de tecnología Wired acaba de publicar su lista anual de las 40 empresas que más se destacadan por su liderazgo en tecnología e innovación, alcance global y probada visión estratégica. Los criterios utilizados por Wired se inclinan por los negocios jóvenes: tres cuartas partes de las elegidas tienen menos de 20 años.
La lista de Wired revela que la crisis financiera y quiebra de miles de compañías de Internet a finales de los 90 desaceleró pero no descarriló a la economía digital, que hoy vuelve a mostrar nuevo dinamismo. Los primeros lugares los ocupan Google (el buscador más usado de la red), Amazon (ya no una librería sino un espacio de venta e intercambio de los más diversos productos y servicios, incluyendo contribuciones acampañas electorales) y Apple (introdujo un nuevo modelo de intercambio digital de música, domina el 55 por ciento del mercado de reproductores con el IPod y el 70 por ciento de las ventas de música en la red).
La velocidad del cambio en la sociedad interconectada es el subtítulo de Blur, un libro de Stan Davis y Christopher Meyer que se basa en las comunicaciones electrónicas entre los autores sobre el impacto de la tecnología en las empresas. El concepto de “borroso” (blur, el título del libro) se define como la suma de tres factores: “conectividad”, “velocidad” e “intangibilidad” como determinantes en las sociedades modernas.
Las comunidades virtuales se originaron a fines de los años 80, en torno a la primera red de computadoras, Aparnet, creada por el Departamento de Defensa estadounidense en los 70 para mantener un centro de comando virtual central en caso de ataque nuclear. Esa red sirvió de base para crear comunidades intelectuales, científicas, artísticas y políticas, como la del subcomandante Marcos en Chiapas a mediados de los 90. Hoy en día, las comunidades en línea también tienen intereses económicos y están compuestas por personas que se conectan con las empresas como socios, empleados o consumidores.
Entre las muchas historias de Internet, me parece interesante La comunidad virtual, del respetado periodista y autor experto en tecnología Howard Rheingold. Publicado por primera vez hace unos 10 años, describe la experiencia de cientos de grupos que comparten ideas políticas o culturales pese a encontrase geográficamente distantes. Rheingold anticipó el futuro comercial de la red y consideró que “registrar” electrónicamente las transacciones y preferencias de los consumidores implicaba el riesgo de devenir una sociedad controlada por medio de una poderosa base de datos, al estilo del Gran Hermano de 1984, la novela de Orwell.
En los países en desarrollo, el acceso a las nuevas tecnologías es reducido, pero la rapidez del avance tecnológico y la caída de los precios achican la brecha. Según datos de, entre otros, la Universidad de Texas y Jupiter Media, en 1995, Argentina tenía 30 mil usuarios de Internet; Brasil, 170 mil y México, 94 mil. Sólo cinco años más tarde, a principios del 2000, tenían respectivamente, 3.9 millones,13.6 millones y 3.5 millones. No obstante, el porcentaje de la población con acceso a Internet sigue siendo muy bajo: en 2003, cuando más del 40 por ciento de los habitantes del mundo desarrollado estaba conectado, sólo lo estaba entre el 3 y el 6 por ciento de los latinoamericanos.
La distancia tecnológica es visible en las empresas. Entre las 40 destacadas por la revista Wired, no hay una sola de América Latina. Cemex, que figuró en rankings anteriores por haber reinventado la industria del cemento, ya no está en la lista. Estos hechos nos invitan a reflexionar sobre el futuro tecnológico del país y la región.