No hay duda que las instituciones educativas tradicionales han tenido que ajustarse a las nuevas realidades impuestas por el desarrollo tecnológico, que se manifiestan en nuevos métodos de transmisión y adquisición de conocimientos y en la creación de nuevas profesiones y oficios.
En el área de capacitación de ejecutivos, las escuelas tradicionales han tenido que reorganizar sus planes educativos para competir con nuevas instituciones que ofrecen cursos de especialización y actualización cortos y prácticos que amenazan con restar importancia a carreras formales como la maestría en administración de empresas, o MBA, considerada la tradicional puerta de acceso a los trabajos mejor remunerados del mercado.
Este verano, por ejemplo, universidades como Oxford en el Reino Unido, Harvard en Estados Unidos y Bocconi en Italia ofrecen cursos cortos de, entre otras materias, desarrollo empresarial, gobierno corporativo privado y público, gestión del desarrollo, y liderazgo estratégico. Se trata de programas con requisitos de admisión flexibles, que, además de cortos son de carácter práctico, y ofrecen la posibilidad de aprender no sólo de profesores sino también de colegas y ejecutivos destacados.
Dentro de esta tendencia, las escuelas de negocios han estrechado su relación con las empresas que, además de delegar en ellas el entrenamiento de sus altos ejecutivos, reciben asesoría operativa directa de sus académicos. La relación escuela-empresa muestra un creciente énfasis en el entrenamiento dentro del lugar de trabajo, en áreas que son de interés específico para la empresa y que se asocian con su problemática operativa del momento.
La idea de aprender haciendo no es nueva. Reg Ravens, un pensador del campo de los negocios, popularizó ese concepto en The ABC of Action Learning, un libro clásico de finales de los 80. Ravens plantea que aprender es resultado de la suma del “conocimiento sistematizado u organizado” de un tema o problema específico y de los interrogantes que el contacto con ese asunto despierta. La teoría surgió a raíz de una experiencia observada por el autor a fines de los años 20, cuando los expertos que trabajaban en los laboratorios de la universidad de Cambridge en temas de física atómica se reunían semanalmente para compartir avances, hacer preguntas y exponer dudas acerca de lecturas y experiencias. Ravens considera que ese modelo de investigación y aprendizaje es superior a los métodos típicos de las escuelas de negocios basados en la transmisión pasiva de conocimientos estáticos que permite enseñar mucho sin que se aprenda demasiado.
Una herramienta importante para el entrenamiento y la adquisición de conocimientos prácticos sobre situaciones concretas son los manuales y las guías. Entre las colecciones disponibles me parecen útiles las que publica la revista The Economist. Se trata de libros de bolsillo cuyo contenido ofrece a los lectores un marco de referencia simplificado sobre temas como estrategia, negociación, finanzas, planeamiento, consultoría, etc.. Traen definiciones, ensayos breves escritos por expertos, glosarios y anexos con bibliografías o listas de instituciones relacionadas con el tema en cuestión. Las colecciones también cubren temas de carácter económico como el manual de cuentas nacionales, guías para aprender a analizar empresas leyendo sus balances y estados de cuentas, o para desarrollar planes de negocios.
Me parece que estos nuevos modelos de educación empresarial llevan a publicar libros que más que informar enseñan a transformar.
Lecturas:
Reg Ravens. The ABC of Action Learning.
The Economist Books. Pocket Management Series
The Economist Books. Economist Guides
Friday, March 10, 2006
Lo que Pasa y los Libros
Lecturas:
Reg Ravens. The ABC of Action Learning.
The Economist Books. Pocket Management Series
The Economist Books. Economist Guides
Los libros, una buena base para entender lo que esta pasando