Hace unos días el nuevo Presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos Ben Bernanke tuvo su primera presentación ante el comité de banca del Congreso Norteamericano. En esa sesión el sucesor del celebre Alan Greenspan señaló que la economía de su país seguirá creciendo de manera acelerada durante el año, coincidiendo con los pronósticos de los analistas de Wall Street y los de la Casa Blanca. En su presentación evadió hacer referencia al futuro de las tasas de interés, las que han registrado 14 alzas periódicas de 0.25% cada una por parte del Banco Central hasta alcanzar 4.50%. La tasa de los Fondos Federales, un indicador relevante que preocupa a los inversionistas, duplica su nivel en 13 meses, pero esta aún lejos del 6.5% de Mayo del 2000.
Si bien es cierto que la economía de EUA ha crecido de manera acelerada en los últimos 3 años, lo cual se ve reflejado en los índices de valores (el Dow ha rebasado los 11 mil puntos) hay quienes con razón se preguntan si es sostenible un crecimiento que en buena parte se apoya en la liquidez que genera las bajas tasas de interés y el alto déficit fiscal, y que tan estables son las condiciones que hacen subir la productividad, la cual depende de variables asociadas a condiciones macro-económicas, globalización, nuevas tecnologías, etc.
Además de los riesgos asociados a las futuras alzas de las tasas de interés y la inflación, es importante tener presente que las elecciones legislativas de Noviembre en EUA pueden generar ruido e inestabilidad, sobre todo si el debate económico se politiza y pierde seriedad. Desafortunadamente, ese fenómeno se esta presentando en temas como la inmigración y la globalización, dos factores que han sido fundamentales para amortiguar choques a la economía como el enorme aumento del precio del petróleo, los efectos de la guerra de Irak y el gasto en seguridad para contrarrestar posibles ataques terroristas. El Congreso de EUA ha estado discutiendo medidas para frenar la inmigración, las que de ser aprobadas tendrían efectos devastadores para la economía. Asimismo, la crisis que afecta a la industria automotriz esta activando los intereses que favorecen el proteccionismo.
En ese contexto, son importantes los libros de Diane Coyle destacada periodista y economista británica de la Universidad de Harvard en los que de manera sería e informada destaca las ventajas del régimen descentralizado de libre mercado. En su libro “Paradoxes of Prosperity", (“Por qué el nuevo capitalismo nos beneficia a todos") la autora destaca la influencia positiva que han tenido las nuevas tecnologías y los enormes flujos migratorios de la última década en las economías de mercado abierto. También destaca la cada vez mas evidente incapacidad de la burocracia y los gobiernos para hacer frente a los problemas de las sociedades modernas, las cuales son cada vez mas participativas y responsables. La autora hace referencia al tema de los impuestos y la educación en donde los ciudadanos han ganado terreno oponiéndose y evitado que aumente la carga fiscal y asumiendo cada vez mas el costo de la salud y la educación.
Otro libro importante sobre el tema es The Pro-Growth Progressive, An Economic Strategy for Shared Prosperity de Gene Sperling, asesor económico del Presidente Clinton y arquitecto de las políticas que favorecieron la disciplina fiscal y los presupuestos balanceados, característicos de esa administración. Explícitamente el autor habla de la importancia de abandonar la ideología en los asuntos económicos. Buscando atraer la atención de los sectores moderados del espectro político, destaca como la retórica tradicional de su partido no refleja las condiciones actuales de una economía mas abierta y flexible donde los individuos han ganado espacios tradicionalmente reservados al gobierno o a los sindicatos. Por ejemplo, Sperling considera que los incentivos fiscales para que los individuos se ocupen de su bienestar (educación y salud) son una buena formula, ya que el estado ha sido incapaz de atender esas necesidades adecuadamente. Asimismo considera que frente a las evidentes ventajas de la globalización, en lugar de proteger industrias no productivas es mas efectivo inducirlas a entrenar a sus empleados a partir del momento que deciden cerrar sus plantas.
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Lecturas:
Testimonio del Presidente de la Reserva Federal de EUA: